sábado, 15 de enero de 2011

BRASIL Y AUSTRALIA UNIDOS POR LA TRAGEDIA.


El gobierno australiano, que enfrenta su propia catástrofe natural, le envió sus condolencias al gobierno de Dilma Rousseff por la tragedia que está sufriendo. En Río de Janeiro, al menos 558 personas murieron a causa de las lluvias que provocaron aludes de barro y piedras que arrasaron con todo a su paso. Por su parte, Australia, lentamente, se recupera de las peores inundaciones en 40 años. En Brisbane, una de las ciudades más afectadas, ya comenzaron las tareas de limpieza, a la par que las inundaciones comenzaron a extenderse a otras zonas.


Los habitantes de las afueras de Río de Janeiro enfrentan un panorama de caos, búsquedas de cuerpos y ansiedad por la llegada de más lluvias que pueden provocar nuevos derrumbes. Esta turística región serrana a unos 100km de Río de Janeiro fue escenario de una de las peores catástrofes naturales registradas en Brasil. Al menos 558 personas murieron en los municipios de Nova Friburgo, Teresópolis, Petrópolis y Sumidouro, informaron las alcaldías y servicios de Defensa Civil. El saldo de fallecidos no es definitivo, ya que las búsquedas bajo capas de lodo son arduas y continúan.

La región fue puesta en estado de alerta después de que los servicios meteorológicos advirtieron sobre nuevas y fuertes lluvias. "La previsión de lluvias no es tranquilizadora", advirtió el gobernador de Río, Sergio Cabral, tras visitar la zona con la presidenta Dilma Rousseff. "Las lluvias van a continuar al menos hasta el miércoles de la próxima semana. La previsión es de una lluvia débil pero continua, lo que es malo porque favorece nuevos deslizamientos", informó Luiz Cavalcanti, responsable del Instituto Nacional de Meteorología (Inmet).

Australia, que sufre las peores inundaciones en casi 40 años, expresó sus condolencias y "solidaridad" a Brasil, donde al menos de 558 personas han muerto como consecuencia de deslizamientos de tierra provocados por lluvias torrenciales. "La situación en Brasil es grave", declaró el canciller australiano, Kevin Rudd, a la cadena Channel Nine. "Transmito nuestras condolencias, nuestra simpatía y nuestra solidaridad al apreciable pueblo brasileño, que está viviendo horas terribles", agregó.

EL DRAMA DE LOS EVACUADOS EN NOVA FRIBURGO

En esta ciudad, una de las más afectadas por la tragedia, con al menos 247 muertos, las largas filas de autos que intentaban dejar el lugar competían por el estrecho espacio en la parcialmente bloqueada carretera con bomberos y ambulancias, que entraban para continuar las labores de rescate.

"Me voy de casa porque no hay electricidad, no hay agua, no hay comida", aseguró Marise Ventura, de 54 años, antes de abandonar la ciudad con su padre. Mientras, algunos de los barrios periféricos, muchos aislados y abandonados tras la tragedia, eran fruto de saqueos, según denunciaron los vecinos.

"Había agua por todas partes, gente gritando 'ayuda, socorro'", contó Lucio Souza mientras hacía cola en el único puesto de gasolina abierto en Nova Friburgo. "Mucha gente perdió la vida, familias enteras desaparecieron, ya no hay calles".

El gobernador de Río llamó a la población a dejar sus casas en las zonas de peligro, "porque hay áreas donde hay riesgo de deslizamientos, desbordamiento de ríos".

UNA AYUDA MILLONARIA DEL GOBIERNO DE DILMA

El gobierno brasileño liberará unos 59 millones de dólares para atender a las ciudades serranas del estado de Rio de Janeiro, afectadas por fuertes lluvias y deslizamientos de tierra que dejaron al menos 545 muertos. La suma se destinará a tareas de rescate, emergencia, limpieza de calles, obras viales y de puentes.

La presidenta Rousseff ordenó la liberación urgente de 100 millones de reales (unos 59,2 millones de dólares) para atender la catástrofe en el estado de Río, anunció el ministro de Integración Nacional, Fernando Bezerra, en una conferencia de prensa.

De los 100 millones de reales, 70 millones serán para el gobierno del estado, 10 millones para el municipio de Nova Friburgo y 7 millones para la ciudad de Teresópolis, las más afectadas. Otros 5 millones serán para Petrópolis y el resto para otras localidades.

AUSTRALIA: BRISBANE COMENZÓ SU LIMPIEZA

Miles de habitantes de Brisbane y de voluntarios comenzaron a limpiar barrios y casas asolados por las peores inundaciones en casi 40 años. Las inundaciones más graves desde 1974, que han anegado más de 80 ciudades del Estado de Queensland, cuya capital es Brisbane, tercera ciudad del país, han dejado al menos 16 muertos y 20 desaparecidos, según un balance actualizado.

En Brisbane y su región, donde decenas de miles de casas y empresas quedaron destruidas o con desperfectos, cerca de 26.000 hogares siguen sin electricidad.

En Grantham, un pueblo situado a unos 100 km de Brisbane, en Lockyer Valley, rebautizado "the Death Valley" (el valle de la muerte), las operaciones de búsqueda seguían para dar con 20 personas desaparecidas. Más de 200 policías estaban movilizados para esta búsqueda, además de militares y habitantes voluntarios.

"Corremos el riesgo de no encontrar nunca a los desaparecidos. Los cuerpos han sido probablemente arrastrados hasta el mar", decenas de kilómetros aguas abajo, declaró el sargento Howard Glass, policía en Helidon, el pueblo más cercano de Grantham.

ALERTA POR NUEVAS INUNDACIONES


Al mismo tiempo, a más de 1.300 km al sur, miles de habitantes del Estado de Victoria huían de sus casas amenazadas por las inundaciones. "Al menos 2.000 personas fueron evacuadas y su número sigue aumentando", declaró a la AFP un portavoz de los servicios de emergencia estatales.

En este Estado, cuya capital Melbourne no ha sido afectada, sí lo están 29 ciudades y se han emitido avisos de evacuación mientras las inundaciones se extendían a otros cuatro Estados.

Por otro lado, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó a la primera ministra de Australia, Julia Gillard, para ofrecerle condolencias por las muertes y los daños causados por las inundaciones en Queensland, informó la Casa Blanca.

Obama "expresó su condolencias por aquellos que han muerto, sufrido heridas, perdido sus casas o negocios o fueron desplazados por las devastadoras inundaciones que afectaron a Australia en las últimas semanas", indicó la Casa Blanca en un comunicado.

El presidente reiteró el ofrecimiento de ayuda de Estados Unidos para responder al desastre. "Estados Unidos está dispuesto a apoyar a nuestros amigos en Australia en la recuperación de este trágico desastre natural", agregó el comunicado.
Los desastres naturales golpean distintas partes del mundo
Más un millón de personas tuvieron que abandonar sus casas por las inundaciones de la semana pasada en Sri Lanka, informó la agencia gubernamental que se ocupa de las situaciones de crisis. "Unas 533.000 personas fueron desplazadas sólo en el distrito de Batticaloa donde instalamos 225 campamentos para recibirlas", declaró un portavoz, agregando que en total 1,066 millones de personas habían debido abandonar sus viviendas inundadas.

Más de 250.000 personas se refugiaron en campamentos gubernamentales mientras que otros desplazados se alojaron provisionalmente por sus propios medios, agregó. Intensas precipitaciones debidas a los monzones cayeron en los últimos días, sobre todo en el este y el centro del país, provocando deslizamientos de terreno y crecidas de los ríos.

En Honduras, al menos 2.000 personas fueron evacuadas y otras 5.000 quedaron incomunicadas a causa de las intensas lluvias que partieron en dos un puente en la costa atlántica, informaron las autoridades. "Algunas casas han sido arrastradas o inundadas por las aguas del río Taujica", agregó en rueda de prensa el jefe de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Lisandro Rosales.

Numerosas familias que habitan en aldeas situadas en las riberas del Taujica, a unos 440 kilómetros al noreste de Tegucigalpa, fueron desalojadas por el ejército y los bomberos y ubicadas temporalmente en centros escolares. Pescadores y bomberos de Omoa, sobre el Atlántico, rescataron a más de 20 delfines que el fuerte oleaje arrojó a las playas del puerto, los atendieron por los golpes sufridos y los devolvieron al mar.


Observador Global.com

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